viernes, febrero 13, 2009

" Prana "



Desde que un día domingo cualquiera me senté en el comedor, como cada fin de semana, a almorzar con mi familia que mis pies han despegado del suelo.
Los invito a leer.

Para todos, la mejor de las energías.

Son muchos los que han querido convertirlo en una especie de ratón de laboratorio, sobre todo en su propio país, donde el ser vegetariano es, algo así, como una patología y no excitarse frente a una papa frita con chimichurri, es sinónimo de locura.
No le interesa que le digan bicho raro, ni que el resto del mundo lo vea como un marciano gaucho con pinta de ‘alien’. Víctor Truviano solo cree en él y poco le importa si los demás no hacemos lo mismo.

Debo reconocer que cuando me hablaron por primera vez de Víctor, pensé que se trataba de uno de esos porteñitos expertos en ‘floro’, que se alucinan espirituales y que andan por el mundo, jurando por un dios en el que ni siquiera creen, que son seres iluminados, tocados por la varita mágica del todopoderoso.
Ahora que lo conozco, solo se que Víctor no pretende hacer un show de su imagen andrógina y mucho menos de la que, dice ser, una experiencia que jamás buscó.
Nosotros queríamos saber como es eso de vivir sin comer y él, simplemente, nos abrió la puerta de su casa, nos presentó a su novia neo zelandesa y nos contó su historia.
Víctor pasó por un proceso de 21 días, es algo así como una limpieza de alma, donde se vive a
para dirigir procesos de 21 días y/o sesiones de alma y así consigue unos cuantos dpunta de jugos y donde cada uno lucha por vencer sus demonios. El de Víctor era su propio ego.
De pronto, sintió que ya no podía con el peso de ese violín que lo había convertido en uno de los concertistas más importantes de Buenos Aires.
A pesar de tener un hijo que lleva dos años y medio sin probar comida ni agua, Dora intenta entender todo lo que pasa por la cabeza de Víctor y, mientras, tanto solo le queda asumir que él es diferente.
Dice, que cansado de que ningún médico le pueda explicar lo que estaba sucediendo en su organismo, trató por su propia cuenta de hallar esa razón que lo llevó a eliminar de su mente, y sobre todo de su cuerpo, la necesidad primero de comer y después de tomar agua.
Le guste o no, hay cosas de las que uno necesita y otras que no puede evitar. Por un lado, los celos de su novia que, con motivos, se harta de nuestra presencia y por el otro, el hecho de no poder hacer nada para que los demás dejemos de sentir sed y hambre.

A pesar de que el resto de humanos trabaja para vivir y para vivir hay que comer y Víctor no come, él también se gana la vida. Cada tanto tiempo lo contratan para dirigir procesos de 21 días y/o sesiones de alma y así consigue unos cuantos dólares para pagar el autobús.
Lo veo y me cuesta creer que eso de la retroalimentación celular sea suficiente para permitirle bailar durante más de cuatro horas. Si la ciencia dice que un ser humano solo puede vivir cinco días sin tomar agua y 40 sin comer, es casi imposible entender como Víctor sigue respirando.
Pero también es cierto que la historia ha documentado hasta cinco casos de seres autótrofos, gente que al igual que Víctor Truviano aseguran haber sobrevivido sin probar bocado.
Pralad Djani, es un yogui indio que jura no haber vuelto a comer, ni tomar agua desde que tenía seis años y ahora tiene 62. Caso parecido es el de la rusa Zinaida Baranova, que durante cuatro años y medio no ha ingerido ningún tipo de alimento o bebida.

Después de haber estado con el durante dos días, solo puedo decir que nunca lo vi comer, ni tomar una gota de agua. Lo que pudo haber hecho a solas es algo que nunca lo sabré, como tampoco puedo estar segura de que después de mi visita no se haya atragantado con unos canelones de ricota.
A estas alturas creo que ni siquiera me importa. Llegué a Argentina en busca del hombre que no come y regresé empachada de tanta paz y tranquilidad. Si de de algo estoy convencida, es que eso que no sé como se llama, pero que a Víctor le sobra, es suficiente para devorarse al mundo entero.

Reportaje: Juliana Oxenford


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Pránáyáma

Prána significa bioenergía; ayáma, expansión, anchura, intensidad, elevación. Pránáyáma designa los ejercicios, casi siempre respiratorios del Yoga, que conducen a la intensificación o expansión del prána en el organismo.

enlaces:
Retiro Internaciona de Supraconciencia
Terra
Wordpress.com
Universia

11 comentarios:

ElPoeta dijo...

Interesante historia, amiga Matilde. Por lo visto y leído este Víctor debe ser todo un personaje. Besos y buen fin de semana,
V.

amor y libertad dijo...

"no solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de dios"

supongo que es algo así lo que hace víctor

un beso

el poeta mistico dijo...

Había leido en "Autobiografía de un yogui" de Paramhansa que en la India exístió una mujer asi , que no se alimentaba.

No sabía que en mi país había alguién que practicaba eso.

Gracias por la info.

Claro que ese es un camino muy especial, y que de ninguna manera voy a juzgar...

En la vida se trata de opciones, y yo he optado por lo sencillo.

Cuando más simple mejor.

Yo tomo bastante agua, alrededor de litro y medio por día. Eso ayuda mucho a eliminar toxinas de mi organismo.

En cuanto a la alimentación. Como de todo. Desde ya que busco lo más sano y lo que mi cuerpo siente que es lo mejor para el...

Todos los días cierro mis ojos y me busco...

Me unifico con mi conciencia.

Yoga es unión...

Y el yoga más adecuado a esta época, según mi experiencia, es el que enseña Isha...

Despúes de haber practicado durante decenas de años distintos yogas, encontré lo que buscaba con ella...

Mati, gracias por tu beso infinito...

Te mando una abrazo junto a mi corazón.

el poeta mistico dijo...

Viendo todos los videos de Victor, el hombre que no come, me ha parecido un ser sencillo y sincero.

Lo veo muy enfocado en su corazón...

Me gustaría conocerlo.

Gracias una vez más Matilde por subirlo a tu Blog.

Palmoba dijo...

Matilde volviste!!

Que interesante..y n come nada?? yo escuche que en la india habia una mujer que tampoco comia.

Que estes muy bien preciosa.

lala dijo...

y arrancamos con Cortazar?

Darilea dijo...

Se puede vivir de paz y en paz, pero sin alimentarse??
Uff me cuesta trabajo creerlo, pero para eso estan los milagros no??
Un besito.

Andre@ dijo...

Interesante historia, parece increíble lo que él hace, pero se siente tan sincero que no te permite dudar...

Melima dijo...

mira vos.... no tenia ni idea....

vos como andas??? se te extraña... en fin

besitos a colores amiguiz :D

IGNACIO dijo...

Immagino un ser escuálido, tipo marido de Fortunata y Jacinta, pero sabio en el "estar", cuando no le ataca la locura.
Interesante tu post de hoy.

Besos Mati

vico dijo...

Este tema es muy delicado y deseo de corazón que no caiga en manos de chicos adolescentes que padecen de anorexia por ejemplo.

Cierto es que no quiero juzgar, pero no entiendo que sentido tiene no tomar agua y no alimentar el cuerpo. Que se puede elejir lo que se come, ser vegetariano o vegano o macrobiotico o whetever cierto, pero no se puede andar pregonando en no comer así como así puede causar mucho daño a mucha gente.

Esa es mi postura al respecto.

La historia de la humanidad ha estado llena de vez en cuando de seudos líderes espirituales que luego se descubren los daños irreparables que han causado a miles de personas.

Saludos Matilde.