jueves, julio 30, 2009

¿a quién le cocinas tú ?



Aquí estamos, una vez más agradecidos por el tiempo y la distancia.

Hoy el olor que desprende mi incienso sabe distinto. Sentada cierro mis ojos y lo que me rodea es tan tranquilo y apacible que junto mis manos ofreciendo gratitud con el corazón.
Trabajar para meditar, meditar para trabajar (...) Sabios consejos que resuenan, al fin, en mi ser. Como ser servicial, me pongo a disposición de las leyes naturales, me provoca la vida, me apetece sentarme en ella, jugar con ella, disolverme en ella, llorar en ella ... Tantas emociones juntas para una mismo dharma que aprendo a degustar.
Hoy muchas cosas me hacen más sentido aún. Mi esencia se despierta como presencia única ante mis ojos y me quedo asombrada ante lo que ocurre, ante todo lo que me ha llegado.


Llegan palabras desde mi mente "aspiramos a ser sirvientes de los sirvientes de Krishna". Que hermoso, no les parece?
Y cuando me pregunté cómo llevar a cabo tal tarea sin aferrarme a la idea de pertenecer a ellos en lo real, obtuve la respuesta más reconfortante. A veces nos parece tan difícil poner en la práctica ciertas afirmaciones que nos aconsejan los
sutras de Patanjali, y estamos pegados a sus letras, casi como si fuéramos las mismas. Tal vez tú no las ves, pero yo he logrado mirar, decir y practicar, no a cabalidad, pero al menos lo intento a diario. Por ejemplo; el núcleo divino de madre y padre, hermanos, tíos, etc., son nuestros primeros reyes a servir, como pequeños dioses que exijen cosas, bríndales tu apoyo, verás lo que pasa.
Me quedaba con un gusto tan amargo a veces, cuando no hacía favores, que ahora trato de esforzarme a gusto mucho más que antes, porque sin el resto yo quizás no podría servir. Y en el fondo el goce está en el interior, ahí, ocupando un gran espacio. Cómo te sientes cuando ves plenitud en el otro?, Cuando lo ves feliz?. >> Las sensaciones son impagables.


He descubierto que cocinar para otros es algo que me satura de paz. Solía tener ideas de lo que me apetecía comer, pero la mayoría del tiempo no lo llevaba a cabo. Me di cuenta que las manos de la madre divina me ayuda con los preparados cuando hay más bocas que quieren comer, y que piden por mi don especial entre ollas, condimentos e ingredientes secretos. Lo que me encanta es darle amor a lo que cocino, cantarle a la comida me resulta fascinante y lo que es también muy importante es agradecer lo que ingerimos.
¡¡¡Pura comida vegetariana!!! Rica, rica, rica.


Los invito


Mati

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9 comentarios:

Amorexia. dijo...

Cocionar es un placer único! muy de uno, catarsis y exorsismo como escribir.

deshora.

BETTINA PERRONI dijo...

Gracias por la invitaciòn Mati, veo que he vuelto en buen momento :)

Una de las cosas que mas disfruto es cocinar... equilibrar los sabores, los olores es puro arte... aunque en verdad coma poco, eso es lo irònico en mi.

Me da gusto venir y ver que tu espacio sigue vivo Mati :)

Un abrazo

vico dijo...

La cocina para mi es mi templo, me costó cocinarme solamente para mi, pero lo logré y ahora lo disfruto más que nunca. Pocas veces cocino para otros, vivo sola. Pero de vez en cuando si da la oportunidad lo hago. Sin embargo cocinar para mi es el mayor de los placeres.

Me gustó mucho tu post.
Un abrazo desde L.A.

Darilea dijo...

Jejeje, con el delantal puesto, entre mi ir y venir a la cocina te escribo y te leo.
Besitos :-)

Andre@ dijo...

Cuando me cocinas? jejeje
Yo te cocinaré cuando te vea algún día entonces :D
TE quiero amiga! se te extraña!

Bohemia dijo...

Es un arte entre fogones...

markin dijo...

con paciencia, dicen, todo sale más rico.

TIempo atrás, se me hacía casi imposible poder consumir un plato sin carne; pero, los porotos con rienda ñammm qué rico.

g£©kø dijo...

Tiempo sin pasar por aqui, mucho... esperando que estes bien y dejandote un beso afectuoso, mujer de paz.

¿Que me cocinarias a mi?

Brujería Tolteca dijo...

Hola Matilde.. mucho tiempo... tu escritito me recordo "Como agua Para Chocolate"... que maravilla sentir el amor en algo tan vital como la comida... en ocasiones tambien cocino e intento siempre impregnar lo que describes tan bien...aunque no se si soy un gran "gourmet" jeje... afecto en la comida, afecto en las palabras y porque no en los blogs...un abrazo y te espero en el mio nuevamente; Claudio.