martes, agosto 08, 2006

Poema XI



Perdería mi destino para verte,
escucharte, contarte,
traducir tu suelo a mi luz constante,
empaparme en tu sabor desnudo.
Quererte diciendo
que rastros marcados
de tus manos vas dejando
habitando en mi fuego,
salpicando a mi amor dormido.

Orillas de viento
verdes desde mi ola;
querría ser tu mar
para que te bañaras en mi agua espumosa,
pidiendo sábanas de noche
cayendo desde el cielo morado.
Tu corazón ya es mi casa,
voz de mis entrañas
grito sin destino,
ansiosas púas arrancan mis auroras
sumiendo tu huella en mi país
de norte a sur,
conquistaste toda esta tierra.

1 comentario:

azpeitia dijo...

Revuelvo un poco en tu página, pero te prometo dejarlo cuando salga, todo en orden.
Me siento como aquellos primeros españoles que llegaron a la tierra virgen de esa entrañable tierra...que más puedo decirte que no te haya dicho antes....precioso lo que escribes....azpeitia